
La ceremonia avanzaba con emoción y muchas risas… hasta que subió Beto Casella. Ganó el Martín Fierro y, lejos de limitarse a los agradecimientos de siempre, soltó una frase inesperada que cambió el clima del salón por completo.
Lo que dijo al tener la estatuilla en la mano dejó a todos en silencio. No hubo aplausos, no hubo risas. Solo miradas cruzadas y un murmullo incómodo en el fondo del salón. Su mensaje, breve pero contundente, ya se volvió viral.
Mirá el video completo y entendé por qué sus palabras no pasaron desapercibidas.👇👇👇