
No existe un solo nenazo libertario varón que no sea mantenido por mamá y papá, cursando en una universidad privada alguna carrera tan genérica como ellos: finanzas, marketing o “management”, ese comodín para no laburar en serio nunca. Lo mejor es que se creen expertos en economía sin haber pagado una boleta de luz en su vida.
No tengo pruebas ni dudas: el nenazo libertario promedio llega a los 30 viviendo en la pieza de la infancia, con la Play enchufada y el cafecito pago por los viejos, mientras defiende el “modelo económico” como si supiera lo que es mantenerse solo. No saben lo que es un alquiler, un recibo de sueldo o un changuito del súper… pero te explican el país entero en un hilo de Twitter.
