
Una libertaria le habló directamente a Milei y el video empezó a circular más rápido de lo esperado.
El mensaje de la tatuada libertaria al presidente no viene desde el kirchnerismo, no viene desde la oposición clásica y tampoco intenta agradar. Marca un límite claro, deja una frase picando y expone una contradicción que el relato libertario suele esquivar. No hay conversión ideológica ni cambio de camiseta, pero sí una incomodidad que se nota y que genera ruido por quién lo dice. El tono, la frase exacta y el contexto hacen que el video diga mucho más de lo que parece a simple vista.
MIRÁ EL VIDEO, NO TE LO PIERDAS 🔥
