Lo que contó Ari Lijalad dejó a muchos helados. En un momento clave de su vida, Javier Milei le hizo un juicio a su empleador por las pésimas condiciones laborales, ganó la demanda y vivió casi cuatro años gracias a esa indemnización, junto a su perro. Es decir, Milei usó las herramientas del derecho laboral para sobrevivir, exactamente las mismas que hoy busca eliminar con su reforma laboral. Lo que antes lo salvó, ahora quiere borrarlo para millones de trabajadores. Hipocresía, sin vueltas.
