Feinmann lo dijo casi con bronca, incómodo, como quien sabe que está contando algo que deja al desnudo todo el relato. Aumenta todo en 2026, después de prometer que no iba a pasar hasta que se recompusieran los sueldos. Te lo meten en verano, cuando “no te das cuenta”, porque la cuenta no cierra sola y alguien la tiene que pagar. El ajuste no desapareció: cambió de nombre y de excusa. Y mientras te explican que es inevitable, el bolsillo vuelve a poner lo que el modelo necesita.
