La gente no tiene un mango y se nota”. No lo dice un opositor ni un analista de televisión: lo dice un mozo, laburante, testigo directo del derrumbe del consumo. En una provincia que votó a Milei, los locales están vacíos, las mesas sin clientes y las propinas desaparecieron. Lo que antes funcionaba hoy está muerto. No es ideología: es el plato vacío y la caja que no cierra. El relato libertario choca contra la realidad cotidiana. Mirá el video y escuchá lo que el gobierno prefiere tapar 👇🎥

