Un hecho trágico y profundamente conmovedor ocurrió en las últimas horas frente al domicilio de Cristina Fernández de Kirchner, en San José 1111. La propia ex presidenta relató lo sucedido a través de un mensaje en el que describió, con crudeza, una escena que terminó de la peor manera.
“Ayer por la mañana el chirrido de un freno, el ruido seco de un impacto y gritos entran por los balcones de San José 1111”, escribió. Según contó, al asomarse vio un taxi incrustado contra la persiana del bar de enfrente y a un hombre que, desesperado, intentaba mover el vehículo para bajarlo de la vereda. “Cuando lo logra se puede ver una persona de espaldas que está absolutamente inmóvil”, relató.
En medio del caos, la escena se llenó de patrulleros y pedidos de auxilio. “Lo veo a Diego en la calle a los gritos pidiendo una ambulancia”, recordó, hasta que finalmente llegó el personal de salud. Horas más tarde se confirmó la noticia más dolorosa: la persona fallecida era Adrián Cherasco, de 39 años. “Hoy me contaron que el cuerpo inmóvil para siempre era el de Adrián Cherasco”, escribió Cristina.
Con el correr del relato, el mensaje tomó un tono íntimo y desgarrador. Contó que Adrián era cordobés, que había terminado hacía poco el secundario y que solía viajar desde su provincia para permanecer en vigilia frente a su balcón. “Me dijeron que siempre venía desde su provincia, Córdoba, para hacer vigilias mirando mi balcón”, señaló, y recordó que los militantes lo apodaban “Córdoba”.
El texto cerró con una reflexión cargada de dolor y desconcierto. “Me cuesta mucho escribir estas líneas, me enoja mucho que el amor y el agradecimiento tengan tanta mala suerte. ¿Será un signo de la época que nos toca vivir?”, se preguntó. Finalmente, despidió a Adrián con un mensaje de agradecimiento y fe: “Gracias Adrián ‘Córdoba’ por estos meses de acompañamiento y vigilia. Estoy segura que Dios y la Virgen te tienen a su lado y que podrás descansar en paz”.
