
En vivo y sin anestesia: Ari Lijalad lo apuró con los números sobre la mesa y el abogado de Spagnuolo empezó a balbucear. En la declaración jurada figuraban USD 20.000, pero cuando abrieron la caja aparecieron USD 80.000. Peor todavía: los registros del banco muestran que nadie ingresó a esa caja. Entonces llegó la pregunta que lo desarmó todo: ¿cómo aparecieron mágicamente USD 60.000 si nadie entró? La respuesta fue un papelón histórico: “No tengo idea, no me contrató para eso”. Silencio incómodo, miradas perdidas y una contradicción que explotó en cámara.
Mirá el video hasta el final, porque el momento exacto del quiebre no tiene desperdicio 🤡💣
