
Se quiso plantar con el uniforme, hacerse el duro y marcar territorio… pero del otro lado no había ningún “golpista” como repiten algunos medios: había un trabajador defendiendo su laburo. El gendarme intentó apretar en vivo y terminó completamente descolocado cuando el laburante le respondió firme, sin gritos pero sin miedo, y lo dejó sin palabras frente a todos. La escena generó aplausos inmediatos y dejó en evidencia que no se trata de “piqueteros violentos”, sino de familias peleando por trabajo y dignidad. Mientras desde arriba bajan órdenes y discursos, en la calle la realidad es otra.
Mirá el video hasta el final porque el momento en que el uniformado se queda mudo vale cada segundo.
