
Lo que dijo Joaquín Levinton en OLGA no fue una frase más: fue una bomba directa al corazón del discurso libertario. “En los países del primer mundo si te pasa algo te dejan morir en la calle… hay que cuidar lo que es nuestro”, lanzó sin filtro, defendiendo la salud y la educación pública como un derecho y no como un negocio. En segundos, las redes estallaron y más de uno en el estudio quedó incómodo. Compañero Joaquín Levinton, carajo.
