
Estaba en vivo, relatando el horror en primera persona, cuando en cuestión de segundos todo se volvió caos: explosiones, gritos y una escena que dejó helado al mundo. El periodista Steven Sweeney terminó gravemente herido en medio del bombardeo en Líbano, con fragmentos incrustados en su cuerpo que obligaron a su inmediata hospitalización. Lo que iba a ser otra cobertura más de la guerra se transformó en una prueba brutal de lo que viven miles de civiles todos los días. Las imágenes son impactantes y ya recorren el mundo, mostrando hasta dónde puede llegar la violencia… y lo cerca que estuvo de convertirse en tragedia total.
