
Cuando Mariana Brey intentó salir a defender al gobierno, no esperaba que Baby Etchecopar la cruzara en vivo con una frase que dejó todo en silencio. Sin vueltas ni filtro, le bajó el discurso de un golpe: habló del hambre real, de gente que llora por comida y de un país donde ya ni lo básico está garantizado. El estudio quedó mudo y el intento de justificar lo injustificable se desmoronó en segundos.
