Columna de opinión de Álvaro Ruiz Moreno.

Los dirigentes políticos de los partidos democráticos deben alertar a la sociedad sobre el desarrollo de los procesos autoritarios. Los Legisladores y funcionarios que proviene en muchos casos de la militancia política, tendrán que vincularse más y mejor con las necesidades de la gente y para ello tendrán que desligarse totalmente de las mezquindades coyunturales productos de las luchas por los espacios del poder, para dar lugar al análisis cuidadoso de los actos y hechos políticos que tienen que ver con la calidad de vida de la gente.

Se avecina el tiempo de las Políticas Sociales. La gente en Argentina esta gravemente empobrecida a raíz de la voracidad del sistema capitalista despiadado en el que vivimos. El acuerdo con el Fondo seguramente fortalecerá la estabilidad económica pero el Gobierno deberá asegurarse que retroceda la pobreza en todos sus aspectos porque de lo contrario sólo habrá más violencia y carencias.

El mundo está cambiando vertiginosamente a raíz de esta nueva guerra. Las luchas entre potencias imperialistas impactan en la aldea global y también en nuestra empobrecida y sub desarrollada Argentina. El camino será durísimo a raíz de la descomunal deuda contraída por Macri y habrá que paliar enormes costos sociales.

La tarea ineludible e impostergable de los políticos hoy es la de esclarecimiento de la sociedad sobre las acciones sociales que se desarrollan desde el Estado. A la comunidad, que bien sabe de lo que carece, se la debe esclarecer e informar sobre las herramientas que tiene el sistema democrático para canalizar esas necesidades.

La desinformación es moneda corriente y genera desconfianza e incredulidad en el sistema. Estos elementos son el caldo de cultivo que aprovechan los detractores de la democracia. Obviamente esta batalla contra la mentira de los medios hegemónicos no sólo es responsabilidad de los políticos sino también de los trabajadores, empresarios, educadores, líderes sociales y también de todos los medios alternativos de información que diariamente dan la batalla cultural.

Opinion

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