La agorilada conductora hizo una detestable utilización política del triste homicidio del comerciante de Ramos Mejías en La Matanza.

El comienzo de La noche de Mirtha fue diferente, con un reclamo por mayor seguridad, justo un día antes de las elecciones. Los familiares de Roberto Sabo, el kiosquero asesinado en Ramos Mejía, estuvieron con Juana hablando del momento vivido en el kiosco de propiedad familiar.

La autopsia de Roberto indicó que recibió cuatro disparos y seis impactos. «A esa gente no le importa la vida», dijo en medio de un desconsolado llanto, Pedro el padre del comerciante fallecido. “La inseguridad empeoró muchísimo”, continuó. “Estos no son ladrones, son asesinos” dijeron los familiares, también. «Y la Justicia está muy lenta”, remataron.