Así no hay país que aguante ante tanto choreo.

La evasión estimada con la operatoria desarticulada por la DGI-AFIP supera los $65 millones.

La investigación comenzó tres meses atrás cuando una de las áreas operativas especializadas en la fiscalización de la cosecha de granos detectó indicios de una operación fraudulenta.

La Administración Federal de Ingresos Públicos realizó el mayor decomiso de granos en la historia del organismo, y en un solo procedimiento, la Dirección General Impositiva (DGI) secuestró más de 8.100 toneladas de maíz que se encontraban almacenadas en distintos depósitos del puerto bonaerense de Campana.

El martes se conoció otro operativo similar. AFIP incautó 502 toneladas de soja tras un operativo en un depósito fiscal de la ciudad de Rosario, Santa Fe, y que estaban a punto de partir hacia Paraguay.

En este caso, se trataba de un un productor nuevo que carecía de capacidad económica y ya se encontraba bajo una fiscalización por la utilización de facturas apócrifas.