
El concejal libertario cayó en desgracia: la Justicia dio un paso que puede arrastrar a toda La Libertad Avanza.
Un escándalo de proporciones impensadas estalló en Salta y amenaza con derrumbar una parte clave del entramado libertario en la provincia. La Justicia avanzó con una medida que deja contra las cuerdas a Pablo Emanuel López, concejal recientemente electo, señalado por una ex pareja como autor de aberrantes delitos que incluyen violencia física, psicológica, económica y sexual.
Pero la noticia no termina ahí: la investigación también apunta hacia una figura central del armado político libertario, la diputada nacional Emilia Orozco, estrecha colaboradora de Alfredo Olmedo y pieza clave de la franquicia salteña del mileísmo.
Los peritajes ya están en marcha, luego de que se ordenara el secuestro de los teléfonos celulares del concejal. Allí podría haber pruebas decisivas: audios, chats, transferencias de dinero y grabaciones que comprometen no solo a López, sino también a quienes habrían encubierto años de abusos disfrazados de vínculos afectivos y favores políticos.
La causa es espeluznante. La víctima no solo denunció coacción y violencia sistemática, sino que también relató presiones para participar en situaciones sexuales con terceros, bajo amenaza o manipulación emocional. Según consta en el expediente, Orozco habría tenido conocimiento de los hechos y optado por el silencio.
López ya presentó su renuncia, pero sus pares analizan inhabilitarlo para que no pueda retomar su banca. Mientras tanto, el castillo de naipes libertario en Salta comienza a temblar. La pregunta que resuena con fuerza en los pasillos judiciales y políticos es una sola: ¿hasta dónde llega el encubrimiento?