La dirigente del Partido Obrero en Córdoba, Soledad Díaz, dio una de las explicaciones más claras y contundentes sobre una nueva estrategia política que avanza en la provincia: poner a la sociedad en contra de otros trabajadores. En el centro del debate está el intento de prohibir a los naranjitas (trapitos), una medida que, lejos de resolver los problemas reales de inseguridad, apunta directamente contra quienes sobreviven en la informalidad y la pobreza extrema.
Díaz fue tajante: mientras se persigue a pibes que limpian vidrios o cuidan autos para ganarse unos pesos, se mira para otro lado frente a la verdadera inseguridad: el narcotráfico, la trata de personas, la corrupción sistémica y los grandes negocios ilegales que operan con total impunidad. “Por un lado nos empobrecen hasta el límite y, si protestamos, nos reprimen. Por el otro, nos quieren hacer creer que nuestro enemigo es el más débil”, explicó, desnudando una lógica que busca dividir a los de abajo para que los de arriba sigan intactos.
El planteo incomoda porque pone el foco donde no quieren que miremos: no es una pelea entre laburantes, es una política deliberada para enfrentar pobres contra pobres y desviar la bronca social. El video con la explicación completa de Soledad Díaz ya está circulando y genera fuerte repercusión. Vale la pena verlo completo, porque dice en pocos minutos lo que muchos sienten, pero pocos se animan a decir en voz alta.
