
Lo que se ve en este video es de una gravedad extrema y explica por qué el periodismo se volvió un objetivo incómodo. Un camarógrafo estaba trabajando cuando un policía, totalmente fuera de sí, intentó sacarle la cámara. Como no pudo, la respuesta fue todavía peor: se lo llevaron detenido. Un hecho que expone abuso, impunidad y miedo a que se muestre la realidad tal cual es. MIRÁ EL VIDEO, NO TE LO PIERDAS.
