
Lo que pasó con Milei en el Foro Económico Mundial es tan grotesco que da vergüenza ajena: habló con la sala prácticamente vacía, sin aplausos, sin atención y sin interés real. Mientras largaba su discurso cargado de frases recicladas y fanatismo ideológico, las butacas vacías se convirtieron en la verdadera postal de Davos. Nadie quiso escucharlo, nadie se quedó a bancar las pavadas del presidente arrastrado que repite como loro el libreto de Trump. La imagen es demoledora y ya recorre el mundo: Milei aislado, ignorado y convertido en meme internacional.
Mirá el video hasta el final, porque las imágenes hablan más fuerte que cualquier relato y dejan en evidencia el papelón histórico que protagonizó frente a los poderosos que supuestamente venía a seducir.
