Editorial de opinión de Álvaro Ruiz Moreno.

Para el día 1ro de Febrero está auto convocada una Marcha hacia la Corte Suprema de Justicia. Su finalidad es demostrar la inconformidad de una parte importante de la ciudadanía con el Servicio de Justicia y con la utilización política sectorial de un Poder del Estado, cuya única misión es administrar justicia objetiva para todas las personas en la Argentina.

La imagen negativa de la Justicia llega casi al 90 % y la gente siente que es una ingenuidad esperar la auto depuración del Poder Judicial Federal. Causa indignación la lentitud y ofende al sentido Republicano, cuando los jueces no dan buenos ejemplos con sus conductas y decisiones. En la Suprema Corte actual hay dos jueces macristas, Rosatti y Rosenkrantz, designados por decreto en violacion expresa de la Constitución; un juez acomodaticio al poder económico y mediático, como es Lorenzetti. Por último el juez Maqueda, cordobecista puro y con buena relación con la derecha católica, que fué designado en la Corte por Duhalde en el 2002, sin haber sido nunca juez.

Mucha gente en la Argentina esta cansada del Lawfare y de la utilización de la Justicia en el armado de causas, con la finalidad de persecución política o gremial, o simplemente para cometer delitos y quedarse con los bienes de las Empresas, como pasó con el Grupo Indalo.

Esta metodología mafiosa y propia de la Dictadura, resulta inaceptable y por éso cada día más personas piden el Juicio Político contra miembros de la Corte Suprema que permiten que una parte del Poder Judicial de Comodoro Py, actúe con impunidad y manifiesta ilegalidad, apañando espionajes ilegales y extorsiones que no tienen cabida en democracia.

La fabricación de causas judiciales y la intromisión de los servicios de inteligencia en los expedientes, es un delito terrible que debe ser esclarecido y castigado. Es un espanto lo que hicieron Macri y Vidal con sus Mesas Juficiales de persecución. En todos los casos se ha tratado de planes criminales que han involucrado a funcionarios macristas, empresarios amigos del poder, y también a jueces, fiscales y procuradores, que conocían y avalaban los planes mafiosos.

No es la primera vez que el pueblo se moviliza y pide la renuncia de los integrantes de la Corte y las consecuencias son aun impredecibles. No se sabe cómo reaccionará el poder político. Se convocará a Consulta Popular ? Se promoverán los Juicios Políticos contra los corruptos ? Lo cierto es que éstos procesos de malestar Popular siempre comienzan con marchas y movilizaciones y en determinado punto se vuelven irrefrenables. Será éste el caso ?

Opinion

AlvaroRuizMoreno