Marcelo Daniel Massad dejó su cuarto en abril de 1982 para embarcar a Río Gallegos y luego a Malvinas, sin saber que no volvería.

Sus padres conservan la habitación que aquel adolescente dejó con sus fotos, ropa, posters, libros y cartas para cuidar su memoria. «Lo tomamos como un templo, algunos días entro y le rezo», contó su papá. MIRÁ EL VIDEO.

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