COLUMNA DE OPINIÓN DE ÁLVARO RUIZ MORENO

Los que toman las desiciones en el estado deben tener en cuenta las consecuencias que tendrán en el futuro. Sobretodo las inversiones sociales. Siempre se debe comenzar por los más desposeídos porque es un deber ético y porque es la inversión más inteligente. No hay un buen futuro para la Argentina si no disminuye drásticamente la pobreza.

MIRÁ EL VIDEO

Transformar los planes sociales en trabajo garantizado derechos básicos e igualdad de oportunidades debe ser una política de estado. Todos los partidos deberían comprometerse por igual en este objetivo porque es estratégico. Este proceso tendrá que llevarse a cabo de forma integral y también asociandolo con el cuidado de niños y jóvenes de sectores vulnerables, con salud, educación e integración. El objetivo debe ser: padres trabajando y niños en la escuela. Esto sí es construir futuro.

En Argentina el 50 % de los niños vive en la pobreza. Por ello es indispensable aumentar y mejorar la red de comedores, para garantizar seguridad nutriciónal y alimentaria. El niño que no come bien no puede ser bien educado y sin niños bien comidos y educados no hay ningún futuro de paz y progreso para Argentina.

En Argentina hay casi 4.500 barrios pobres sin acceso a servicios básicos. Con este dato del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, debería bastar para que todos los políticos democráticos de la República dejen de lado internas y ambiciones personales y se pongan a trabajar todos juntos para solucionar éste desastre. Ésto también tendría que ser política de estado, para que nadie cambie o demore planes de desarrollo e infraestructura, sin importar el signo político del que provenga.

Las políticas neoliberales sólo buscan beneficios para las empresas, para el capitalismo y para los espectadores y bandidos. Jamás cuidan los intereses de las grandes mayorías populares. Sus representantes le temen al pueblo organizado y por éso protegen sus negocios con el arma de la desinformación. Un pueblo engañado es fácil de ser explotado y sometido.

Evita decía que «donde hay una necesidad nace un derecho». En una República justa y democrática ésto debería traducirse en leyes y en políticas de estado. Sólo así se podrá poner freno a la ambición y codicia de los poderosos, que sólo buscan controlar el gobierno con mentiras mediáticas y políticos comprados. Ellos, cuando gobiernan, arrasan y dejan un basurero a sus espaldas. Está en nosotros tomar conciencia, esclarecer y resistir. El futuro de la Argentina lo merece.

Opinion

AlvaroRuizMoreno