El video que se filtró desde la Clínica Otamendi no solo generó impacto, sino también dudas y versiones cruzadas: algunos aseguran que se trata de Cristina, mientras otros ponen en cuestión si realmente es ella, ya que en teoría permanece internada. En ese clima de sospechas, sectores opositores —sobre todo militantes libertarios— comenzaron a instalar todo tipo de relatos insólitos, desde que el video es viejo hasta que se habría fugado del país o, directamente, que “es un fantasma”. Mientras tanto, las imágenes siguen circulando y alimentan una polémica que no para de crecer.
