
El periodista Tomás Méndez lanzó una bomba que sacudió el tablero político y policial: filtró el nombre del gendarme que disparó contra el fotógrafo Pablo Grillo durante la brutal represión en la última marcha. La revelación, que hasta ahora se mantenía en secreto, reavivó el debate sobre el uso de la violencia estatal y dejó a las fuerzas de seguridad en el ojo de la tormenta.
Según Méndez, el oficial identificado no actuó solo, sino que formaba parte de un operativo coordinado para dispersar a los manifestantes sin medir consecuencias. “Sabían lo que hacían y lo hicieron igual”, afirmó el periodista en un tono contundente.
La noticia generó un terremoto en las redes sociales, donde miles de usuarios exigieron justicia y responsabilizaron al Gobierno por el accionar represivo. Mientras tanto, desde las autoridades no hubo una respuesta oficial, aunque el silencio solo alimenta la indignación. ¿Qué pasará ahora con el gendarme expuesto? ¿Habrá sanciones o el caso quedará en la impunidad?
