Lo que pasó en las últimas horas volvió a encender todas las alarmas, y no solo en despachos oficiales. El operativo que avanzó sobre áreas sensibles dejó más preguntas que respuestas y un detalle clave empezó a circular entre funcionarios que hoy prefieren mirar para otro lado. El clima es tenso, pesado, y la sensación es que lo que se abrió podría tener un alcance mucho más grande del que imaginaban.
Las repercusiones ya son inevitables. Lo que se llevaron y lo que quedó registrado en el expediente marca un antes y un después en una investigación que tomó velocidad de golpe. Nadie quiere hablar, pero todos están pendientes de lo que puede significar el próximo paso judicial. Todo indica que lo que viene no va a ser sencillo para el Gobierno y que la historia recién empieza a escribirse. MIRÁ EL VIDEO, NO TE LO PIERDAS 🎥
