
Axel Kicillof fue a una heladería y terminó viviendo una situación que sorprendió a todos los que estaban ahí. Un grupo de pibes que vendía figuritas lo reconoció, se acercó a saludarlo y el gobernador no solo se quedó charlando un rato, sino que además les compró varios paquetes. La escena rápidamente se volvió viral porque muchos destacaron la diferencia entre ese momento cotidiano y otros dirigentes que pasan más tiempo peleando en redes sociales que caminando la calle.
MIRÁ EL VIDEO HASTA EL FINAL PORQUE LA REACCIÓN DE LOS PIBES ES TREMENDA.

